Desmitificando el control de heladas con baja precipitación: Por qué usar 1 mm/h y no 3 mm/h

Gracias a ciertos principios de termodinámica, te contamos por qué que aplicar 1 mm/h de agua es suficiente para el control de heladas, desafiando el estándar tradicional de 3 mm/h.

En el control de heladas para la protección de cultivos, la técnica de aplicar agua ha sido una práctica tradicionalmente utilizada. Sin embargo, aún existe la creencia entre algunos productores y asesores de que deberían requerir hasta 3 milímetros por hora (mm/h) de agua para proteger eficazmente los cultivos de las heladas. En este artículo, exploraremos la evolución de esta técnica, la investigación detrás de las recomendaciones actuales y cómo Tierraverde ha optimizado este proceso para hacerlo más eficiente y accesible para los agricultores, y por qué la Baja Precipitación de agua, con tasas que rondan 1mm/h, es la alternativa más sostenible y eficiente disponible en la actualidad.

Historia y evolución de la técnica en control de heladas

Desde la década de los 80, la aplicación de agua ha sido una estrategia clave para mitigar los daños causados por las heladas. Inicialmente, se creía que para controlar heladas con temperaturas de hasta -5°C, se necesitaban 3 mm/h de agua. Esta cantidad se basaba en el uso de aspersores agrícolas o de jardín, que distribuyen grandes volúmenes de agua a una velocidad constante.

El único artículo serio sobre este tema es un informe de la FAO del año 2005, que sugiere que se requieren entre 2,5 y 3,5 mm/h de agua para proteger los cultivos . Sin embargo, esta afirmación no tiene fundamentos sólidos ni estudios que respalden completamente el fenómeno de control de heladas. Es una estimación basada en observaciones, sin una fórmula matemática exacta que modele su comportamiento ni efecto. Afortunadamente, al día de hoy, en el mercado existen tecnologías disponibles en base a emisiones de pulsaciones de agua que han permitido reducir significativamente los caudales requeridos para lograr el efecto de control.

cerezos sin control de heladas

Realidad de la aplicación de agua

Tierraverde ha realizado investigaciones exhaustivas a lo largo de los años y ha llegado a la conclusión de que la cantidad de agua necesaria para proteger los cultivos puede ser significativamente menor. Hemos reducido la cantidad a tasas del 1 mm/h, e incluso menos, lo que ha demostrado ser igual de efectivo y mucho más viable desde el punto de vista económico y logístico. Instalar sistemas que aplican 3 mm/h de agua excede la capacidad de inversión de la mayoría de los agricultores, además de sobrecargar el suelo y los cultivos con humedad excesiva.

La teoría detrás del uso de 3 mm/h de agua se basa en la idea de equiparar la pérdida de calor del suelo en una noche despejada con la ganancia de energía al transformar el agua de líquido a sólido. Sin embargo, esta equivalencia es incorrecta y no refleja cómo realmente funciona el sistema de protección contra heladas. La eficiencia de la protección se basa en varios factores, incluyendo la transferencia de calor y la cobertura adecuada del cultivo.

Aplicación óptima del agua: efecto de la cobertura y la transferencia de calor

La técnica óptima para aplicar agua debe considerar tanto la cantidad como la forma de distribución. En Tierraverde, hemos implementado sistemas que aplican 1 mm/h de agua de manera eficiente, cubriendo totalmente los cultivos para maximizar la transferencia de calor. Este método no solo es más efectivo, sino que también reduce los costos y la necesidad de grandes volúmenes de agua.

La clave de la efectividad en la protección de cultivos contra heladas radica en la cobertura total y la transferencia eficiente de calor. Al aplicar pequeñas gotas de agua cubriendo la totalidad del área, se maximiza el tiempo que estas gotas permanecen en el aire, aumentando así la transferencia de calor a la atmósfera y proporcionando una protección efectiva al cultivo. El enfoque de cobertura total reduce la pérdida de calor de la gota de agua propio de emisores focalizados (uno sobre cada árbol), optimizando el efecto de la energía que se encuentra contenida en el agua.

Mantenimiento y funcionamiento continuo

Para garantizar la efectividad del sistema, es crucial mantener un funcionamiento continuo sin intermitencias. La intermitencia puede provocar el congelamiento de las partículas de agua en los sistemas de riego, causando bloqueos y reduciendo la eficacia de la protección.

Si bien la técnica de 1 mm/h es efectiva para la mayoría de las heladas, en casos de temperaturas extremadamente bajas (por debajo de -5°C), pueden ocurrir daños en los cultivos. No obstante, incluso en estas condiciones extremas, los sistemas de Tierraverde proporcionan una protección significativa, minimizando los daños y mejorando la recuperación de los cultivos en temporadas posteriores.

Conclusiones

El mito de los 3 mm/h de agua para el control de heladas ha sido desmentido por cerca de 30 años de investigación y práctica aquí en Tierraverde. Al reducir la cantidad de agua a tasas que rondan 1 mm/h, no solo hemos logrado una protección efectiva, sino que también hemos hecho que esta técnica sea más accesible y sostenible para los productores. Invitamos a todos los interesados a considerar nuestros sistemas de protección contra heladas y a beneficiarse de nuestras innovaciones en la gestión hídrica.

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