Sostenibilidad y uso responsable del agua, nuestro enfoque frente al cambio climático

De qué manera ayudamos a un Chile más sostenible

El cambio climático representa una de las mayores amenazas para la agricultura en todo el mundo, y Chile no es la excepción. El país se enfrenta a condiciones climáticas cada vez más extremas, registrando eventos de heladas y olas de calor más frecuentes, imprevisibles e intensas que en los últimos 50 años. Para lograr una agricultura sostenible y resiliente en este contexto, es necesario adoptar estrategias innovadoras que optimicen el uso del agua y protejan los cultivos. A continuación analizamos algunos de los desafíos que enfrenta la agricultura chilena y las soluciones basadas en nuevas tecnologías y prácticas sustentables, respaldadas por las investigaciones científicas reconocidas a nivel mundial.

La agricultura chilena es diversa y abarca distintas regiones, cada una con sus propias particularidades climáticas. Sin embargo, todas se ven afectadas por el cambio climático de manera similar. Las heladas tardías y tempranas, intensas sequías y lluvias erráticas están dañando los cultivos y amenazando la seguridad alimentaria del país. Según expertos, los eventos climáticos extremos están incrementando. En Chile particularmente, las heladas primaverales son cada vez más frecuentes y devastadoras para los cultivos sensibles a bajas temperaturas.

El agua es un recurso vital en la agricultura y su uso responsable es esencial para enfrentar la escasez hídrica, otro tema relevante para el país. La implementación de sistemas de riego eficientes y la adopción de prácticas de conservación de agua son cruciales para mejorar la sostenibilidad agrícola. Desde las palabras de Felipe Cáceres, Ingeniero Hidráulico de la Pontificia Universidad Católica, “la agricultura de riego representa una gran parte del consumo de agua en Chile. La aplicación de técnicas de riego por goteo, que integren las innovaciones científicas y tecnológicas de la actualidad, pueden potenciar significativamente la eficiencia de uso, entregando sostenibilidad y adaptabilidad a nuestros procesos agrícolas, creando así un ejemplo para el resto del mundo”.

Para enfrentar las heladas cada vez más frecuentes, se requieren enfoques innovadores. Una opción es la utilización de tecnologías de monitoreo y predicción del clima para anticipar las heladas y tomar medidas preventivas. La instalación de estaciones meteorológicas y el uso de modelos de pronóstico pueden entregar información valiosa a los agricultores sobre la llegada de heladas. Esto permite la aplicación oportuna de técnicas de protección, como el riego de cultivos con emisores de baja precipitación antes del evento, protegiendo así los cultivos y el uso de agua.

La inversión en investigación y desarrollo permitirá la creación de variedades de cultivos más resistentes al frío y la sequía, así como el diseño de tecnologías más eficientes y amigable con el entorno. La agricultura de precisión, mediante el uso de sensores y softwares, también puede optimizar el manejo de los cultivos y reducir el consumo de agua y energía.

El cambio climático representa un desafío significativo para la agricultura chilena, pero también abre oportunidades para la innovación y la adopción de prácticas más sostenibles. La combinación de nuevas tecnologías, como los sistemas de control climático de Tierraverde y el uso de pronósticos climáticos, junto con el desarrollo de variedades de cultivos más resistentes, puede ayudar a proteger nuestros recursos naturales y asegurar la producción agrícola en el país. El compromiso de científicos internacionales es clave para respaldar estas soluciones y garantizar así un futuro más seguro y sostenible para la agricultura chilena.

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